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Quimera
Revista Digital Literaria
Proyecto Financiado por el Fondo de Fomento del Libro y la Lectura, convocatoria 2020

Revista Quimera©Derechos Reservados 2020

El 23 de abril se ha instalado como el Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor, fecha memorable en homenaje a tres grandes  escritores,  fallecidos hace  cuatro siglos, sin que ellos hubieran intuido que la tribuna literaria terminaría honrando sus nombres. Ni Miguel de Cervantes, ni William Shakespeare, ni el Inca Garcilaso de la Vega, jamás imaginaron ni en sueños que con el tiempo se convertirían en  el centro de la inspiración literaria, y el libro –escrito bajo las contingencias de la época- en  la  expresión de vida y desarrollo espiritual.

Hoy, las vitrinas de los principales centros comerciales, debieran estar atiborradas de libros, recordando los cuatrocientos años de estos escritores, cuyo fallecimiento ocurrió este mismo día y año, pero… en 1616. Reconocer la importancia de esta celebración, es traspasar la alianza cultural a un viejo amigo, tan fiel que jamás podrá defraudarte. Esta afirmación no es a humo de pajas; obedece a un valor universal en la historia de la humanidad que nos ha permitido conocer a poetas, novelistas, dramaturgos, historiadores y el pensamiento escrito. Esto es, a la cultura en completa ebullición.

 El sueño imposible.  En el presente, las vitrinas lucen atestadas de ofertas bibliográficas. A medida que se avanza por los pasillos obstruyen nuestro paso hermosas promotoras que con elegancia exhiben alguna oferta literaria, como si fuera un chocolate. Como somos golosos, nos dejamos tentar, y nuestro carro se llena de literatura. La tentación ha sucumbido y los libros rechinan por abrirse. Es el triunfo del viejo papel impreso, como lo concibiera Gutenberg, que comúnmente sufre ataques del olvido. Pero hasta ahí llega el sueño.  El libro no es un artículo de primera necesidad; es prescindible, y no se requiere gastar el tiempo en ellos. Sería un despilfarro. ¿A quién le interesa un libro, salvo a los aficionados de las letras y buscadores de tesoros literarios? Podría desaparecer el libro y probablemente nadie se daría cuenta. Bancos y farmacias brillan por doquier y han derrotado las librerías.   Sin embargo, el VERBO  - la palabra  grande, inmensa - -se ha hecho carne y tiene su habitación  entre nosotros….y aquí yace metida en nuestros huesos.

NOTA: Este año la celebración del Día del Libro llega vestida con ropajes oscuros. No hay tal celebración. ..Negros nubarrones  se han cernido en todos los escenarios que enlutan con acidez  los continentes. Lágrimas de acero rebotan en los tejados. La pasión literaria se ha convertido en una auténtica pasión.


DÍA INTERNACIONAL DEL  LIBRO

Jaime Herrera Román